Determinismo endógeno

Para cerrar este mes de octubre os traigo un poema que lleva dando vueltas por mi cabeza y mi escritorio bastante tiempo. Un tributo a cuantos creen que la poesía sólo puede tratar de amor, paisajes y crisis existenciales. Un poema que versa sobre el debate al rededor la preponderancia del genoma o del entorno en la conducta criminal. Porque si los curas pueden hablar de evolución, los poetas podemos escribir sobre este tema. Disfrutadlo.

Determinismo endógeno

Entre la semilla y el terreno
Entre Eros y Psique
Entre el metal y el herrero
Cierra los ojos, sueña y dime
¿Por quien apuestas tu dinero?

Si llevas pistola al costado
Gatillo ligero y airada munición,
Si naces con el intelecto truncado,
Si vives sin paciencia y sin razón
Los genes habrán ganado.

Si llevas una pluma entre los dedos,
Si cargas con una canción,
Si naces reflexivo y sereno
Idiota de buen corazón,
Los genes ganan de nuevo

Si nada hay que te asuste
Ni piensas ni reflexionas
Ni te arrepientes ni sufres,
Si naces con la testa absurda del idiota
Los genes ganan, como siempre.

Mas si vives con el genoma aletargado
Sin nada concreto en el petate,
Si naciste como burdo libro en blanco
Algún sociólogo podrá educarte
Y juzgar a tus genes subyugados.

Y la verdad…

Quizás se pueda tornar el hierro acero
Mas apuesto por la cuna dos póstumas monedas,
Pues por mucho que se empeñe el herrero
No se puede templar la espuma que cabalga las mareas
Ni es amante la sombra que acecha en secreto
Ni plata, la luz reflejada en la luna llena.

(26/10/12)


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