La flor del primer ensueño

Este poema está dedicado a una mujer que es, de hecho, previa a la poesía, y que fue la que asentó lo que después sería mi estereotipo de mujer ideal. Empiezo a estar preocupado por la frecuencia de las recesiones a momentos de la pubertad y la niñez. «Mi» rosa va a tener razón al final con lo de que este blog está haciendo que saque más de lo que esperaba. Sea como fuere espero disfrutéis con mi descenso a la locura (1 página)

La flor del primer ensueño

Azabache que se mece al viento
Sobre la nívea tez de la fertilidad,
Tallo sutil, un corte esbelto
Y primigenios matices de sexualidad.

Era una mujer entre vapores de cloro,
Una chiquilla que abre sus alas sin miedo,
Escenas de secreto y miradas de reojo,
Íntimo rincón en un secreto recuerdo.

Pasaron los años y sigues aquí.

Clavados en mi alma quedaron tus negros cabellos,
La álgida palidez ruborizada de tu piel,
Tus secretos sin sabor, tus caricias de fantasía y sueño
Tu inteligencia afilada, tu coraje de mujer
Y la fecunda calidez de los exuberantes senos.

Irónicamente se perdieron los ojos.

Algo duros, susurrando secretos,
Oscuros sin duda, madera vieja,
Perdición de laguna y dríades
Con un íntimo matiz perverso
Acechando en el límite de la vereda.

Previo a la poesía quizás un primer amor,
Amor de niños que juegan… quizás,
Amor de niños que sueñan,
Amor de niños que deja en el corazón
Fantasías del hombre que desea
A la mujer que no se atrevió a tocar.

Tic, tac… una metáfora con un reloj.

Tic, tac… un recurso muy manido.

Hoy soy un hombre que busca
Azabache que se mece al viento,
Sobre nívea tez de fertilidad,
Gesto dulce, busto opulento,
Y una chispa de fatalidad.

Una mujer sin flor y sin poesía,
Una mujer de verso a posteriori,
Una mujer de recuerdo íntimo y secreto,
Una mujer enquistada en el alma y la vida,
Una mujer que es la flor del primer ensueño.

Y al final… en el origen de la sexualidad,
El cimiento de la perversión y la lujuria,
El primer amor de un nostálgico poeta
Y una mujer a la que nunca quise abandonar.

Tic, tac… la vida y el sueño.

Tic, tac… escapan dejando sólo desconsuelo.

Tic….

Tac…

(12/05/11)


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