Niña que sueñas

Poema dedicado a una desconocida con la que me crucé en el tren de vuelta a Barcelona. Quería haberlo sacado el lunes pero no pudo ser.  Aunque veo harto improbable que la chica en cuestión llegue a leerlo espero que los demás lo disfrutéis. Un saludo especial a todos los que, como yo, han vuelto a las clases esta semana.
(Edito: la chica en cuestión sí lo leyó así que un aplauso por la improbabilidad)

Niña que sueñas

Latas de cerveza
Y botellas vacías
Músicos de absurda ralea
Y acordes de voces sin vida.

Perros, deshecho de noche,
Bramidos de un tiempo perdido
Secuelas de cambios, de errores,
Pesadillas del arrepentido.

Y detrás una flor
Casi como un ensueño,
Un recuerdo en carbón
Del que fuere el primero.

Casi una espina,
Casi salida de mí,
De alguna dulce pesadilla
Casi tan buena y servil.

Tiene su cabello quizás,
El ondulado caoba de un mar inventado,
De una caprichosa realidad,
De un renacer desquiciado.

Tiene sus ojos quizás,
Perlas de ónix adormecidas,
Rotas de tanto contemplar
Una realidad embrutecida.

Y sin embargo…

Es su manera de soñar
La sonrisa difusa y tímida,
La mirada que se clava y se va,
La pupila sencilla y límpida.

Algo le pasa entre la risa y el sueño
Algo le apresa le ataca y le araña
Algo ladino, taimado y sin cuerpo
Le arranca pedazos del alma.

Con el gesto de un sueño truncado
Se encierra tras sus pupilas,
Niña que sueñas como antaño
Como debieran soñar las niñas
¿Que te roe, que te apena,
Que te hierve tras la sonrisa,
Tras tu mirar de madera?
¿Que puede hacer este extraño
Por verte brillar viva
Por verte volar soñando
Por otra mirada secreta,
Fugaz promesa prohibida
De tus mansos ojos castaños?

Pues no hay, más allá de la poesía
Nada que pueda compararse siquiera
Con la sonrisa de una desconocida.

(16/09/12)


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