Tomando el té soñaba

Poema con una fuerte inspiración en la mitología griega. Nació a raiz de la última estrofa, me gustó la idea de Caronte contemplando el tiempo como el mar contempla los ríos y fui siguiendo desde ahí. Espero que os guste.

Tomando el té soñaba

Tomo el té con Caronte
entre las manos de Atenea,
sombras que el aire rompe
en versos y en cadenas.

Caronte nos escucha hablar
con su faz descarnada,
del arte, del bien y del mal
del amor, las baladas,
y de la vanidad.

Juego a mirar el mundo
y a los hombres sufriendo,
robándole oscuridad a la noche
para vestir de luto
los sueños que se rompen
bajo el paso del tiempo

Entre vapores de té…

Un beso color aceituna
con aliento de escarcha,
un aliento que me susurra
desde un alma sagrada,

Quizá un lamento,
quizá un perdón,
quizá un te quiero,
quizá un adiós,
quizás un hasta luego.

Mientras, contemplaba el tiempo el barquero
Como el mar contempla los ríos,
Yo vi deshacerse el beso
En la cadencia de un reloj baldío.

Por: Jorge San Román Monteagudo (15/09/14).


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